jueves 25 de junio de 2009

Junio











Es tan bonito, imagino que a través de los enlaces se puede acceder a la info que tomo de El País, en el día 24 de Junio de 2009, San Juan, para mas señas; ahora que miles de profesores están ultimando las temibles notas de nuestra progenie, que el sufrimiento, las alegrías, los vanos orgullos y la satisfacción de cierto deber hecho, impregnan las calles de lo que es la vida cotidiana: aprobó, no sé que hacer con este rapaciño, la chica de diez, son la generación ni ni, no puedo concentrarme

Como te vas a concentrar corazón, si el bombardeo es tan brutal.. en fin es bonito, que una zagala vaya a ver al presidente y diga que fue como charlar con un profesor: presi, escuche a los profes...



“Fue como charlar con un profesor"


JOSÉ LUIS ARANDA / ÁLVARO DE LA RÚA

Te adelantamos en vídeo el testimonio de tres españoles que se entrevistaron con Zapatero. “Hablamos de todo, es una persona normal”, explica Isabel, ama de casa




aprovecho para dejar un tema de otro endemoniado grupo escocés, por favor revisen, revisen la historia musical dese cacho tierra, fuente de músicas insoportablemente bellas, de leyendas y de un malta que quita el sentido. Ellos se llaman camera obscura, y me revierten en debilidad: aquí homenajean en plan pelín cursi al también pelín cursi de Lloyd Cole.. quien no gustó de Roy Orbison, plis



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jueves 11 de junio de 2009

AC/DC












A veces te lo ponen a huevo. Yo había comprometido una asistencia para ver a los AC/DC con mi amigo Manolo (payaso bajo el nombre de Polilla, junto a su hermano Alcánfor (Toño), e irredento fan del rock acdc y derivados) ; pero vaya ud a saber por qué, jajá, esto no se ha hecho realidad.

Mais, hasta el rabo todo es toro, y me lo encontré el otro mediodía en nuestro garito preferido, la bodeguilla de Millán, antigua Casa Paricio, en el Coso Bajo de Zaragoza; yo había tenido la oportunidad de leer el artículo de Manrique en el País, sobre el concierto que oficiaron en Madrid, tras darse una vuelta por Las Ventas (salieron 2 dellos horas antes del acto, enfocados por las cámaras), comentando la visita papal del combo australiano en nuestro país, y me había reído a gusto; cuando apareció Polilla y, tras los muestreos de rigor, le leí dicho escrito, y con él a los parroquianos, incluyendo, no podría ser menos, al tabernero, Millán, gran conocedor del rock, y otros estilos, aparte de todo lo demás.

¡¡¡¡ es un fracasao¡¡¡¡¡ ¡¡¡¡¡es tu amigo¡¡¡¡ ¡¡¡¡comiste con el hace poco¡¡¡ ¡¡¡te honra la amistad, pero estaís ACABAUS¡¡¡

así eran los argumentos de Polilla: lee, le decía yo, da argumentos, ¡¡¡ como hace el escribano¡¡ grande jolgorio

Manolo no reblaba,

los AC/DC son lo mejón, no hay ninguna duda, estais acabaus: hemos terminao.

horas después leí el panegírico que el mismo diario dedicaba al mismo concierto al que, en parte, se refería el maestro Diego A.

ambos aquí, y cada uno que elija el que quiera: yo ya lo hice, creo.


2 caras de la misma moneda
Jueves, 11/6/2009
Cultura

DIEGO A. MANRIQUE
Chapoteando en el lodo
DIEGO A. MANRIQUE 08/06/2009

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Ya ha pasado el circo AC/DC, ya podemos respirar mejor. El grupo australiano posee una mefítica capacidad para multiplicar el número de falsarios, impostores, poseurs. Hablo de gentes cool que se apuntan para darse un baño de primitivismo, junto a los fans militantes. Y de personas de vida reglamentada que sienten la nostalgie de la boue y recuperan un incierto pasado heavy, que ahora se certifica con la compra de unas entradas caras y una camiseta que causará sensación en la próxima barbacoa de la urbanización.

Conviene recordar que el rock troglodita tiene gancho interclasista. A finales de los setenta, cuando se implantaban en España, aquello rompía los esquemas del departamento de ventas de Hispavox: despachaban más copias de AC/DC en el barrio de Salamanca que en Vallecas. No sirve como indicador sociológico pero revela que los bajos instintos son universales.
La estética del rock mantiene una benigna tolerancia hacia ciertos grupos que cultivan el mínimo común denominador: su aliento cazurro ayuda a equilibrar la tendencia a la pretenciosidad. Sin embargo, el fenómeno AC/DC se ha congelado en una patología infantiloide, un chiste simplón que todo el mundo se siente obligado a celebrar. Su hard rock con vetas de blues tiene menos sabor que el de Z. Z. Top, menos locura que Ted Nugent y sus Amboy Dukes, pero su longevidad comercial parece residir en la petrificación, el ideal del encefalograma plano.
Los australianos en general se sintieron orgullosos del fenómeno AC/DC, aunque su entusiasmo se ha enfriado ante la sospecha de que ensalzan penosos tópicos nacionales. Más allá de las letras, consagradas a ardores de la entrepierna, la oferta escénica del grupo ha degenerado en una elemental función de variedades, con muñeca hinchable, cañonazos y pirotecnia. Como si en las antípodas el entretenimiento tuviera que ser tosco y alcohólico, combustible para mineros en desparrame de fin de semana.
Y mejor no indagar en la psicología del guitarrista Angus Young, que provoca orgasmos colectivos al comportarse, década tras década, como el alumno díscolo de un colegio exclusivo. Escuchar, contemplar las creaciones de Angus y Malcolm Young lleva a peligrosas generalizaciones sobre la decadencia generacional del rock: su hermano mayor, George Young, solo logró una mínima fracción de su éxito -con The Easybeats y Flash & the Pan- pero, hagan las cuentas, firmó una cantidad de canciones memorables infinitamente mayor. No estaba sometido a la Ley del Piñón Fijo.


Jueves, 11/6/2009
Madrid

'Rock and Roll' Calderón
AC/DC entusiasma a 55.000 personas en el estadio del 'Atleti'
LINO PORTELA - Madrid - 06/06/2009

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El Vicente Calderón tiene debilidad por los hombres bajitos. Seres de pequeña estatura y gigantes en talento. El estadio colchonero acostumbra a rugir cuando Agüero culebrea con el balón cerca de la portería del contrario. Exactamente lo mismo ocurre si Angus Young se retuerce como un diablo en el centro del estadio bajo una lluvia de confeti mientras toca en calzones un sexual solo de guitarra. En ese momento las 55.000 personas que anoche llenaron el Calderón gritan, cuernos en alto, como si Maradona hubiera metido un gol -con la mano o con el pie- en la final de un mundial.


El guitarrista Angus Young y el cantante Brian Johnson, del grupo AC/DC, anoche en el estadio Vicente Calderón.- ÁLVARO GARCÍA
"Es el único grupo del mundo, con los Ramones, que no tiene una balada"
AC/DC, definitivamente la mayor banda de rock viva de la historia con el permiso de los Rolling Stones, es más que una religión. Unos son del Atleti, del Madrid o del Rayo Vallecano. Hay quien es de AC/DC. Y punto. Sus letras no tienen dobleces ni mensajes profundos. La filosofía de estos australianos se resuelve con una fácil ecuación: mujeres bellas + rock + vivir al límite = diversión y felicidad. Con la fórmula aprendida se dirigía ayer el público al estadio. En sus caras se veía la sonrisa de quién sabe seguro que va a ligar esa noche o tiene el partido ganado.
Petardos, policías a caballo, adolescentes y padres, novias y pandillas se agolpaban en la puerta del Calderón mientras la cerveza se agotaba en los bares de alrededor. Hasta los reventas disfrutaron, al vender algunas entradas a 120 euros. Inciso: desde hace meses en Internet se vendían sobres blancos a 165 euros cada uno. Claro, con un "regalo" dentro: una entrada de pista. Si a eso no se le llama religión, que venga Dios y lo vea."Lo único que le diría a Angus cara a cara es gracias. ¡Gracias y gracias!", decía antes del concierto Jesús Masa, de 29 años, en el paro y con una chupa llena de parches. "Siempre están ahí cuando los necesitas. Y encima son el único grupo del mundo junto con los Ramones que no tiene una balada", gritaba Laura, abogada de 43 años a pocos metros.
A las 22.05 se apagaron las luces. Muchos tenían el recuerdo reciente de su concierto en abril en el Palacio de Deportes, que ganó en sonido pero no en espectáculo. Miles de cuernos de color rojo infierno -que por 10 euros se vendían a la entrada- lucían en el estadio, mientras en las pantallas una locomotora se estrellaba contra el escenario. Explotan los fuegos artificiales y allí estaban. Los dioses: Angus, con su eterno traje de colegial verde, y su hermano Malcolm Young, de 55 y 56 años, con la vitalidad de unos adolescentes. "Puedo oler el rock and roll", dijo Brian Johnson, de 61 tacos, músculos de estibador y voz cascadísima. Caía clásico tras clásico (Dirty deeds done dirt cheap, Shot Down in flames o la potentísima Thundersck), mezclados con canciones de su nuevo disco Black Ice (afortunadamente no sonaron más de cuatro) y el público compuesto, por un 80% de hombres, tan feliz.
"Quiero que saquen los cañones y las campanas. ¡Todo!", decía poco antes del concierto un emocionado Yosi, cantante de Los Suaves, que compartía barra con Bunbury y Fonsi Nieto -que no paró de tocar la guitarra imaginaria-.
La campana apareció. La apocalíptica Hells Bells sonó como un calambrazo. Poco antes Angus acababa de hacer su tradicional streeptease con la blusera The Jack. Esta vez debajo de sus pantalones no había ninguna bandera sino un logo de AC/DC en rojo y gualda.
Luego apareció Rosie, una inmensa mujer de plástico bien entradita en carnes que se inflaba sobre el escenario con Whole lotta Rosie, de fondo. La canción está inspirada en la aventura amorosa real del antiguo vocalista original de la banda, el bueno y malogrado Bon Scott, con una generosa australiana (¿Dónde estará esa mujer? ¿Cobrará derechos de imagen? Si alguien la ve que avise). El concierto llegaba al final y los deseos de Yosi y de la masa se iban a hacer realidad: ¡cañones! Varios punteos de guitarra después y tras la potente declaración de principios Highway to hell, una hilera de cuatro cañones hacían templar el Manzanares. Era el final de un éxtasis de dos horas, que muchos -si la cerveza les conserva los recuerdos- guardarán en la memoria como los goles que este año ha metido Forlán en el mismo sitio donde ayer atronó y triunfó AC/DC.

martes 2 de junio de 2009

la palabra




Enfebrecido, esto es lo primero que se me ocurre tras la lectura, inacabada aún, de Los libros arden mal, una obra tremenda de Manuel Rivas, donde las palabras son el propósito para una historia agridulce sobre La Coruña de posguerra que empieza, mas o menos, con la sobrecogedora escena de la quema de libros que tuvo lugar en esa ciudad a cargo de los patriotas. La quema de libros como símbolo de la intolerancia, de la incultura, del miedo a la libertad. Rivas nos ofrece un fresco de esos años que los mayores de 50 rozamos en medio de una infancia juventud sin saber (hoy eso es lo máximo) al mismo tiempo que ilumina un amor por los perdedores y sobre todo por los poetas, escritores, defensores y huidos del mundo de la no inteligencia.

Las palabras que vuelan, dardos que queman, sublime orgía donde se encuentran los mejores sentimientos de los seres humanos (con permiso de Doña Bibiana Aido), y que al mismo tiempo pueden ser motivo de catarsis neroniana, cristianatalibán o hitleriana. Quien teme a las palabras, a las letras, quienes quieren encerrar la inmensa libertad del pensamiento, son al fin y a la postre, prisioneros de sus propios miedos, de sus propias miserias. Grande Rivas, hermosa obra de no fácil lectura, pero llena de consuelo y amor, de dura crítica también, y de respeto y aquiescencia con lo que nos distingue: nos queda la palabra.

y de muestra un botón, con los fabulosos Diplomáticos de Monte Alto, con los que años ha, gozamos en Zaragoza: vivan os diplomáticos¡¡¡

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jueves 9 de abril de 2009

mas semana santa















Una entrada fragmentaria, vista la escasez de nuevas ideas y de tiempo y ...

Cuando era niño, en Badajoz, salía de monaguillo en las procesiones de las Descalzas, era una cosa en rojo y blanco, ese rojo religioso pelín apagado, no la vayamos a joder; y allí con un pequeño botafumeiro íbamos atufando la ciudad de ese aroma a incienso tan preciso. Lo mejor de todo era que llevábamos un paquetón de caramelos para los niños que nos íbamos encontrados en las calles, de paso uno podía ponerse morao, como no íbamos a participar...

Yo siempre quise ser nazareno, me daba mucha envidia no poder salir encapuchado: mas tarde, siguiendo las reglas de la cofradía, creo que ascendí a dalmática, unos trajes así como de romanos o tipos de una película rara, con sus bordados. de esto ya me acuerdo lo justo. Luego emigración y finito cofradía

Mas niño aun recuerdo ir con mi padre uno o dos años, a la plaza de la Soledad, la patrona de Badajoz, donde Porrinas cantaba una saeta: y juro que a aquel enano, mas que todo lo que allí se vivió, el silencio, la gente expectante, los austeros trajes negros, la virgen allí en medio, la mano segura de mi padre; mas que todo eso me impresionó ver a aquel hombre en un balcón (la Giralda?), con sus gafas negras en plena noche, un clavel en la solapa, y un cante que transportaba a la personas

A falta de saetas (la hay en una película con Adelfa Soto, en el youtube y..) unos fandandos de este maestro con la guitarra de Paco de Lucía. Ese Porrina, gitano y de Badajoz.


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jueves 12 de marzo de 2009

Jorge Reyes












Muchas veces ignoramos lo que está tan cerca: este país musical sabe mayormente quienes son las "figuras" de la música anglosajona; pero ignora sistemáticamente músicos comprometidos con su obra e ideología, que aúnan calidad y trabajo. es el caso del lamentablemente desaparecido Jorge Reyes, quien realizó un esfuerzo tremendo en buscar y alumbrar las raíces de la música prehispánica, trabajos mucho mas serios y profundos que esos tan famosos de Sacred Spirit (que le deben mucho a Jorge Reyes, mas, ay sin citarlo: basta con oír el premonitorio Comala)

Jorge Reyes está en la estela del gran Brian Eno, y, por señalar, en España se unió a ese monstruo llamado Suso Sáiz. Dejo un vídeo y si alguien quiere oír mas a Jorge Reyes, desde una vuelta por un blog llamado Música Pacheca. Descanse en paz, gracias maestro, por sus enseñanzas.

Dejo un artículo de El economista de México (cuidadíngg, que no es la tele esa de prédicas que hay por ahí) que nos pone las pilas sobre la importancia de este hombre



El músico mexicano Jorge Reyes, quien se dio a conocer mundialmente por difundir y fomentar la música prehispánica, además de alcanzar fama con la legendaria banda de rock Chac Mool, falleció el sábado 6 de Febrero de 2009 a los 56 años de edad.
Jorge Reyes nació en diciembre de 1952 en Uruapan, Michoacán, lugar en el que radicó hasta los 16 años. Desde temprana edad, Reyes mostró su interés por la música al estudiar flauta transversa en la Escuela Nacional de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Fue en los años 60 cuando estudió música clásica, electrónica y jazz en Alemania, además de hacer lo propio en Dharamsala, India, lugar en donde se preparó y profundizó sus estudios en la música tradicional Hindú y Tibetana.
Para 1980, regresó a su país natal y se integró a la agrupación de rock progresivo Chac Mool, cuyo líder era Armando Suárez, etapa en la que mostró sus dotes con instrumentos como la flauta y guitarra, poniendo en practica los conocimientos adquiridos.
Luego de cuatro producciones discográficas que realizó junto a la agrupación, en 1985 Chac Mool se desintegró y Reyes comenzó su etapa como solista, en la que despuntó con su propuesta conformada por la mezcla de sonidos autóctonos y prehispánicos con la tecnología musical de avanzada, en especial los armonizadores, procesadores de sonido y ecos.
El michoacano se caracterizó también por la utilización de una gran gama de instrumentos de origen mesoamericano, tanto de percusión, como tambores, teponaztlis, caparazones de tortugas, piedras y sonajas, así como otros de viento, entre los que destacan ocarinas, tlapizallis, trompetas de caracol y silbatos.
Diversos escenarios de Estados Unidos, Cánada, Europa, y Sudamérica, así como de su natal México, fueron los lugares en los que Jorge Reyes llevó la música de más de una treintena de discos
Entre ellos se encuentran "Tributo a Chano Pozo", "Tonami", "Mexican Music: Prehispanic Rituals", "Mort Aux Vaches", "Comparsa", "Katuwira", " The Serpent's Lair", "Prehispanic Mistic Rites", "PreHispanic", "Vida Méxicana: Mariachi Music & Rancheros", "Pluma de Piedra" y "Todo un poco".
Ademas de "A la izquiera del Colibrí", "Comala", "Ek Tunkul", "Viento de Navajas", "Niérika", "Crónica de Castas", "Tlaloc", "Bajo el Sol Jaguar", "Suspended Memories Forgotten Sons", "El Costumbre", "Forgotten Gods", "Origins", "The Flayed God", "Twilight Earth", y "Herat Island".
Haber trabajado constantemente con indígenas mexicanos, como los huicholes, quienes influenciaron algunas de mencionadas producciones fue resultado de su trabajo al lado de María Sabina, quien aparece en "Comala" cantando varios de sus rituales de curación.
De igual forma Reyes realizó destacadas colaboraciones con artistas de la escena electrónica como el dueto francés Deep Forest ("Comparsa"), el norteamericano Steve Roach ("Origins"), sin dejar atrás su trabajo con cantantes de pop mexicano como Sasha Sokol.
Trabajó además, con el guitarrista español Suso Sáiz, con quien realizó entre otras producciones "Crónica de castas" y "Bajo el Sol jaguar".
Reyes incursionó también en el Séptimo Arte, al escribir bandas sonoras como "La otra conquista", película mexicana estrenada en abril de 1999 y que fue vista por al menos dos millones de espectadores en este país.
En ese mismo ámbito también grabó en Alemania el soundtrack de la película española "Los hijos del viento" y compuso la música para el espectáculo multimedia Nahui Olin, de Ariane Pellicer.
Una producción que resalta en sus títulos es "El camino del jaguar, lo mejor de Jorge Reyes, 1984 al 2001", disco doble y que reúne 26 de sus más grandes composiciones.
En 2001 se convirtió en miembro fundador del Laboratorio de Experimentación Artística Sonora y Radio Educación (LEAS), en donde produjo obras como "Zocaloop", "Epitafio" y "Los proverbios del infierno".
Jorge Reyes se consolidó como un artista mexicano que mira tanto a las cavernas y las pinturas rupestres, como al siglo XXI, ya que no sólo intentó recuperar las tradiciones ancestrales para fusionarlas orgánicamente con las tecnologías del presente y el futuro, sino también con la idea de borrar algunos estereotipos de la cultura mexicana para proponer nuevos puentes y vasos comunicantes de creatividad intergaláctica en el ámbito independiente.





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lunes 16 de febrero de 2009

todos somos Marta















La foto copiada de la edición electrónica de El País, sacude al verla, un miembro de salvamento marítimo recoge el cadáver de una criaturita en Canarias, tras el vuelco anoche de un cayuco....

Camarón de la Isla
















la foto, bien bonita, está tomada de un blog llamado la china-flamenco, una bailaora, La China, de aquellos pagos; y es una rara imagen tomada en Venezuela, donde sale Camarón junto a Pepe Habichuela y un niño llamado Adrián Galia, que hoy es bailaor y profesor de flamenco, yo creo que comiendo algún marisco en cucurucho


Cuando estoy solo me gusta oír el sonido de los cristales rotos, dice una hermosa y triste canción de Nick Lowe; cuando estoy deprimido puedo escuchar a Camarón de la isla y levantarme el ánimo, creo que lo aprendí de Martirio. Quiero hacer un homenaje a Camarón y de paso a un escritor admirable , un prolífico y verdadero crítico de flamenco y rock que habita Sevilla desde tiempos inmemoriales, Luis Clemente, a quien conocí cuando editaba un fancine con singles llamado 27 puñaladas, un agitador prolífico, siempre con una visión distinta y distante, siempre honesto y acertado. El escribió estas cosas sobre Camarón allá por el 1999.




Así que pasen veinte años.
20 muescas de "La leyenda del tiempo" por Luis Clemente.

1. "La leyenda del tiempo" formó un bucle que ayudó a cambiar el concepto de la música flamenca. Lo que se dice romper moldes: los músicos de rock vieron a partir de entonces el flamenco de otra manera y los gitanos, más conservadores, tenían ya la venia para otras expresiones sin rígidez. Un LP monumental, una piedra fundamental (o fundacional) del nuevo flamenco.
2. Grabado en verano de 1979, supone un disco de reforma y transición, a punto estuvieron incluso de mudarse de casa discográfica. Es el disco en el que Camarón abandona el "De la Isla", el primero con barba y con portada diferente: una foto no firmada de Mario Pacheco, quien un lustro después daba rienda a sus Nuevos Medios. En la difuminada contraportada del vinilo aparece Camarón toreando una vaquilla.
3. Con "La leyenda" bajaron las ventas en la carrera de Camarón, y al productor le gusta relatar cómo gitanos viejos iban a las tiendas de discos a devolver el disco porque decían que ése no era Camarón. "Pero esta reacción también le ocurrió a Pansequito y Rancapino, que son amigos y familiares, le decían que se había salido de la línea... Camarón estuvo algún tiempo amargado y me decía: el próximo disco vamos a hacer un disquito flamenco". ¿Cómo consiguió Ricardo Pachón producir a Camarón?
4. "Llevo el no que me distes en la palma de la mano, como un limón de cera, como un limón casi blanco" (letra de Lorca en "Homenaje a Federico") Una vez concluido el contrato de producción con Antonio Sánchez, padre de Paco de Lucía, Manuel Molina mantuvo conversaciones para hacer el nuevo disco a Camarón, pero éste quiso volverse para La Línea. Fue el momento en que Ricardo, que había hecho los discos de Lole y Manuel, aprovechó para ofrecerse y, antes de irse, allí mismo, le cantó el "Romance del Amargo" ("lo primero que compuse").
5. "Camarón estuvo fantástico porque él estaba acostumbrado a otro tipo de grabaciones... se tenía que fumar los porros en el WC. Eran grabaciones muy estándares y constreñidas, en ocho pistas como máximo. Pero aquel estudio era grande y había un ambientazo, siempre lleno de músicos, los Dolores, los palmeros..." (Ricardo Pachón) Pero antes se vieron concentrados en Umbrete, donde meses antes se habían registrado las "Guitarras callejeras" de Pata Negra. Ricardo junta al equipo formado por Camarón, Tomatito, Raimundo (que se acababa de casar y de separar) y Kiko Veneno, con el ínclito Juan el Camas de cocinero: "Lo que más le gustaba -recuerda- era la mojarrita (pescado) frita, que se la traían de San Fernando y freíamos doce kilos; y un guiso de garbanzos con acelgas y su pringá (mezcla de carnes)".
6. Los de Alameda entraban y salían en un ambiente relajado alrededor de chimenea. Estaban en la capital del mosto (vino sin fermentar), en la casa de Ricardo: "Recuerdo que "Los olivaritos" de Kiko era una cosa como dodecafónica. Se sugería un tono y ya los olivaritos se iban haciendo más flamencos. Nos reíamos mucho y el guru era Juan el Camas. Vivíamos allí, en medio del campo, y los Pata Negra robaban naranjas por las fincas de los alrededores y venía la Guardia Civil y..."
7. El que más peso detentaría en el disco fue Tomatito, ese gitano del oriente. Llegó de Almería y, aunque no había grabado hasta entonces, ya llevaba un par de años acompañando en vivo a Camarón, quien le convertiría en tocaor de leyenda, posición desde la que recapitula: "Había llegado la hora de grabar un disco, y cuando veo los temas dije... qué cosa más rara. Yo tenía 19 años y estábamos todos locos porque saliera bien, una cosa moderna". Si el aficionado podía encontrar algunas influencias del "Almoraima" de Paco, se iban diluyendo ante un sello personal... y casi anónimo a su pesar: "En ese momento la gente preguntaba quién era, porque sonaba algo diferente. Pero yo estaba enfadado porque no pusieron mi nombre, ni siquiera salió en la parte de atrás del disco".
8. Tomate ayudó mucho en los ritmos a Antonio Moreno, el Tacita, que antes había puesto su libre batería en el disco de Veneno y aquí, de nuevo, no aparece su nombre (confundido por el de Antoñito Smash); Tacita fue el batería del dilatado primer proyecto Alameda, que poco después grabaría su primer y más exitoso disco. De Alameda eran también bajo y teclados. Y la guitarra eléctrica, del cantante Pepe Roca, punteó en "La tarara" y "Volando voy" (ese mismo año aparece también en "Sombra y luz" de Triana). El que más toca en el disco, detrás de Tomatito, es Manolo Rosa, ese bajista estupendo y exigente. Por último, por mor de Manolo Marinelli, "La leyenda" introduce sintetizador. "Mira, el disco está bien, pero el pito ese que mete al final (por el moog), eso no vale un duro". Eso le dijo Paco de Lucía a Ricardo, que matiza: "El disco le gustó, sí. De hecho yo hablé con Paco antes que con Tomatito y primero me dijo que sí, pero después me dijo que su padre estaba un poco dolido porque después de diez discos Camarón había cambiado de productor".
9. La pieza "La leyenda del tiempo" pone la música a una joya de vellos de punta, el luminoso baile final de "El perro andaluz. Burlerías", del actual Ballet Andaluz de Danza, con coreografía de María Pagés. Por cierto, curiosos arreglos jazzísticos le adapta una big band de Amsterdam, Cauchout, en un disco de hace cinco años.
10. José Antonio Galicia toca la batería y Rubem Dantas la percusión en "La tarara" donde hay un piano desafinado. Se pueden escuchar los cortos y secos rasgueados de la guitarra de Raimundo y la flauta de Jorge Pardo en el "Volando voy" de Kiko Veneno. Galicia, Dantas y Pardo pertenecían al grupo Dolores, que respaldó a Camarón ese verano del 79 en la plaza de toros de Barcelona. El cartel lo completaba Jeff Beck, Weather Report y Stanley Clarke.
11. Guadiana, que acaba de publicar su primer disco, es uno de los siete palmeros que intervienen en la leyenda. Y siempre hay que acordarse del maestro Manolito Soler, cuyo taconeo pone de relieve en "Mi niña se fue a la mar", que firman a medias Kiko y Ricardo: "A partir de unos acordes de un blues que tenía Kiko, lo metí por alegrías y aprovechamos las cantiñas de Pinini".
12. Curiosa la influencia etimológica del grupo Chicago en nombres sureños: En Triana ("Si Chicago son de Chicago y se llaman Chicago, nosotros...") y en el recorte del De la Isla que hizo Ricardo pensando en el Transit Authority. "Camarón de la Isla era muy largo para crear la marca".
13. "Volando voy", que la hacía Veneno en directo, se desenvaina como single. Algún cazaeslogan ha equiparado con el "no future" punkista aquel "volando voy, volando vengo, por el camino yo me entretengo".
14. "Y los cariños en la frontera, me van." Era el primer disco de Tomatito y en él deja algunos de los mejores toques de su vida, como el eléctrico final de "Tangos de la sultana", unos tangos extremeños y de la Repompa de Málaga con letra de Francisco Díaz Velázquez, el primero que publicó el Manifiesto del Borde de Smash.
15. Raimundo y Tomatito se doblan en la versión de Omar Kayan que tenía preparada Kiko, quien aclara: "Era un poeta persa perteneciente a la filosofía sufí del siglo XI, una especie de estoicismo dentro de las tendencias islámicas, un autor que era conocido en los círculos hippies". "Quiero al amante que gime de felicidad y desprecio al hipócrita que reza una plegaria".
16. Del soporte literario, la clave es García Lorca: son suyos los cuatro primeros cortes y el de cierre. También se cogen fragmentos de poemas de Fernando Villalón ("poeta tahúr y señorito", según Juanjo Téllez), cuyo barco de vapor estaba hecho con la idea de que echándole carbón navegue contra marea. Eran las alegrías de "Bahía de Cádiz", que tienen el aire de Enrique Morente, la única música que José llevaba en mente al llegar a Umbrete.
17. Gualberto se quedó solo con Camarón para finalizar el disco con "Nana del caballo grande", aquél que no quería beber porque "el agua era negra dentro de las ramas". Gualberto recuerda: "No pudimos ensayar nada, me fui a Madrid, él se tomó una botella de agua y yo una cerveza con un bocadillo de chorizo porque estaba desmayado del viaje. La grabamos en directo, los dos frente a frente, y un fondito de pedal que hizo Manolo Marinelli. Nos miramos, nos contestamos y fue muy natural. Salió a la primera, ni repeticiones ni recordings ni nada. Había mucha gente en el estudio, pero Camarón estaba muy concentrado, se cuidaba mucho en esa época". "Nana del caballo grande" sería adaptada justo diez años después -mecida con grandilocuencia por la Royal Philharmonic Orchestra- para también poner fin a "Soy gitano", cogida de otra toma diferente, que hizo Camarón con el piano de Marinelli.
18. Dificilísimo de creer: el número de unidades de "La leyenda" vendidas, la cantidad hecha pública cuando murió el cantaor en 1992: ni seis mil. El disco del que hablamos fue considerado el mejor de toda la historia del flamenco por El País de las Tentaciones (agosto 1994), que le dedica una tópica y despistada reseña.
19. Con Ricardo firmó Camarón un contrato en Polygram por cuatro discos: "La leyenda del tiempo", "Como el agua", "Calle Real" y "Viviré". "La leyenda" fue punto de inflexión de discos impares, entre "Castillo de arena" del 77 y "Como el agua" del 81, donde sigue Tomatito y vuelve Paco de Lucía. "Sí, vuelve San Paco y puso la condición de que los temas fueran de su hermano Pepe. A Camarón le pareció bien y a mí me pareció bien." En la grabación de este disco toma heroína por primera vez. Su caché se acercaba por entonces al millón de pesetas, y al final, diez años después, llega a los tres millones.
20. Rocío Jurado lo definió bien: "Este chico tiene un viejo en la tripa". Camarón renace, como cantaba Federico en "Así que pasen cinco años" y él al final de "La leyenda del tiempo": "Y si el sueño finge muros en la llanura del tiempo, el tiempo le hace creer que nace en aquel momento."
Autoretrato retocado.
Rafael Amador no fue a la grabación, y mientras Ricardo minimiza la incidencia de Pata Negra en el disco, Raimundo reivindica su parte: "En "La leyenda del tiempo" el Kiko y yo pusimos bastante de nuestro rollo, aunque Ricardo se ha llevado todos los galones. Incluso yo ensayé mucho para ese disco; muchas veces el Tomatito estaba en Almería y yo seguía allí con Kiko mirando cosas con Camarón, incluso Rafalillo y el Carapapa andaban por allí. Por ejemplo, la bambera (por "La leyenda") a lo primero era un poco cursi, más blandito, y sin embargo le metimos una fusión que no salió de Ricardo. El "Viejo mundo" lo teníamos grabado cantándolo Kiko para que lo aprendiera José, que te meas de risa de cómo lo canta el Kiko, muy gracioso". Según Kiko, Ricardo le llamaba para pedirle ideas y realmente partió de él el croquis de adaptar a Lorca, "que por entonces era un poeta sagrado". Pero Kiko va más allá: "La confluencia de Camarón conmigo, Raimundo y Tomatito joven, en la época pre-heroína, con pildorillas por medio, esa confluencia fue explosiva." Sin embargo, Ricardo afirma que cuando llegó Kiko la banda tenía ya montada el "Amargo" y "La leyenda" ("Lo del Amargo era un romance de soleá por bulería que tenía yo hecho desde hacía diez años"). Pachón llega a renegar de la versión de Kiko de "La leyenda del tiempo" en su último disco en estudio y habla de desfachatez al firmar Kiko la música, que eran dos bamberas -una en tono menor y otra en mayor- que él metió por bulerías. "La música es para el que la trabaja", concluye. "Cuando se hace una adaptación popular, los derechos de autor van al adaptador... por eso podía haber puesto adaptación," matiza Kiko, quien por su parte considera que Ricardo le despidió para componer las segundas partes. Un asunto oscuro para un disco luminoso.
Autorretrato retocado. Seis cortes de "La leyenda del tiempo" se restauran para "Autorretrato", doble recopilatorio publicado en 1990. En las nuevas mezclas se arremolinan las percusiones y palmas nada menos que de Manuel Soler, Tino Di Geraldo, Diego Carrasco y Doctor Kelly; intervienen en las variaciones de "Volando voy" y "La tarara" y mientras en la primera Tino pulsa también hacia el Caribe un bajo apasionado, en la segunda se intercala el taranto de la Gabriela. Si en el original del "Romance del Amargo" se dobla la guitarra de Tomatito, aquí es sustituida por la sonanta de aristas de Juan Manuel Cañizares, que también mete guiños jazzísticos en "La tarara". No se intentaba parchear ni exceder lo superior germinal. Son otras tallas, otras joyas pulidas del modelo inicial.
BISAGRAS ORALES
Camarón: "Lo más parecido al rock que yo he grabado ha sido "La leyenda del tiempo", ahí arriesgué y metí cosas que no son las más habituales en el cante flamenco. (...) Y hay que tener cuidado con lo que se hace, no salirse de los límites del flamenco, que los tiene" (1989).
Ricardo Pachón: "Fue un disco experimental que al cabo de los veinte años se ha convertido en emblemático. Ha sido disco de cabecera para mucha gente joven, de esos discos que se lo han mamado bien. ¿Disco clave? Si clave es bisagra, sí, porque hay un antes y un después de "La leyenda del tiempo". Se trataba de encontrar un nuevo lenguaje para el flamenco y la canción española. El "Blues de la Alameda" de Smash fue también una canción bisagra".
Paco Vargas: "Con Ricardo Pachón, Camarón, toma contacto con otras músicas y otros poetas: abre su corazón y sus oídos al arte sin complejos y desgrana su enorme cabeza musical para ponerla al servicio del cante hecho arte. "La leyenda del tiempo", en este sentido, significó el inicio de una revolución inacabada. Mal que les pese a algunos".
Kiko Veneno: "Me parece exagerado oír lo de disco clave, es la evolución la que va dictando la grandeza... aunque es verdad que a veces los comentaristas tienen mejor visión que los embebidos autores. Eso sí, los gitanos estaban rebelados, les costó mucho trabajo entrar. Fue una cosa underground dentro de la industria musical, por ese disco se coló mucha gente de la música moderna".
José Manuel Gamboa: "La significación de "La leyenda del tiempo" en la historia del flamenco es comparable a la del "Sgt. Pepper's lonely hearts club band" de los Beatles en la del rock".
Gualberto: "Ese disco es como cuando Dylan empezó a tocar con The Band, guardando las distancias porque Camarón no tenía grupo fijo. Camarón era creativo hiciera lo que hiciera, aunque reconozco que lo que más me gusta son los primeros discos con Paco; después gana en fuerza y expresividad, pero allí estaba la semilla y le tengo especial cariño".
Antonio de Miguel: "Un barquito marinero paseándose entre salinas y amplificadores. Navegando más lejos que Smash, con mejor timón que Veneno, con más gracia y sabor que Triana".
El Tacita: "Imprevisible. Nadie podía imaginar en ese momento que iba a tener esta repercusión, de hecho las críticas fueron malísimas al comienzo. El hermano de Paco de Lucía me decía que cómo habíamos hecho aquello, y el hermano de Manolo Sanlúcar me dijo que era lo mejor que había escuchado".
Norberto Torres: "Me molestó el mal sonido y la especie de velo sobre las guitarras que no te permitía adivinar cómo era realmente el toque de Tomatito, porque lógicamente pensaba que debía de tratarse de un nuevo Paco de Lucía cuando Camarón lo elegía como acompañante. A pesar de la extrañeza, desprendía energía y sonaba muy gitano. Había que escucharlo detalladamente".
Juan el Camas: "José transportaba la voz, cogía los tonos difíciles y jugaba con ellos. "La leyenda del tiempo" la hizo un genio y dejó ese mensaje antes de irse. José fue promotor".
Luis Clemente, 1999



Debajo el enlace a un artículo que escribí en los 90, para un fanzine electrónico recomendable, la factoría del ritmo, y mas abajo aún un vídeo para rememorar con Camarón por tangos, sobrao.

mi visión de camarón en la factoría del ritmo



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